El ejercicio como acción ideal para prevenir el suicidio en adolescentes

Hoy 10 de septiembre, trataremos un tema un poco “fastidioso” y se trata de”el suicidio”; en virtud de celebrarse hoy el “Día Internacional de Prevención del Suicidio

Conforme los niños van creciendo llega a una edad difícil en la que a los padres cada vez se les dificulta más descubrir cómo se sienten y en qué piensan. Por ello, es más complicado saber cuando los cambios de temperamento de un adolescente se convierten en una señal de alarma.

Es de vital importancia saber cuándo tu hijo está en riesgo de cometer algún acto que atente contra su vida y, vale la pena que se tome el tiempo de aplicar acciones con las que, de acuerdo con el sitio de pediatría Healthy Children, se puede evitar una tragedia que es perfectamente prevenible en tu familia.

No permitas que la depresión o la ansiedad de un adolescente aumente sin control

Probablemente tu hijo simplemente esté teniendo un mal día, pero también podría ser algo más preocupante si este episodio dura más de una par de semanas. Según el sitio de pediatría, nueve de cada 10 adolescentes que se quitan la vida habían sido previamente diagnosticados con un trastorno psiquiátrico, más de la mitad de ellos con un trastorno del estado de ánimo como la depresión o la ansiedad.

Otras claras señales de preocupación son el aislamiento, cuando en secreto tu hijo llora para que lo ayudes.

“Muchas veces sienten demasiada vergüenza para comunicar su tristeza a otros, incluidos a mamá y papá”, afirma Healthy Children.

Y es un problema mayor para los varones, quienes intentan ocultar sus emociones para evitar mostrar debilidad. No esperes a que tu hijo se acerque a hablarte de sus problemas. Ve a su habitación y siéntate a platicar con él, siempre con amabilidad y comprensión y ofrécele tu ayuda.

Escucha lo que te dije tu hijo adolescente, aún cuando no está hablando

Healthy Children afirma que no todos, pero la mayoría de los jóvenes que están pensando en el suicidio (a lo que se le llama ideación suicida) transmiten su estado mental atormentado por medio de conductas conflictivas. La mala comunicación es un rasgo común que, según estudios, aparece en las familias destrozadas por el suicidio de un hijo o una hija.

Existen por los general tres o más factores o circunstancias que están presentes al mismo tiempo en la vida del niño cuando él o ella están pensando en quitarse la vida y estas incluyen pero no se limitan a:

  • Pérdida sentimental: rompimiento de una relación o muerte de un ser querido
  • Abuso de sustancias
  • Presión social
  • Acceso a las armas de fuego
  • Humillación pública
  • Una enfermedad crónica
  • Agresividad o impulsividad
  • Historial de suicidio en la familia

Si tu instinto le dice que tu adolescente podría ser un peligro para sí mismo, presta atención a tus instintos y no permitas que se quede solo. En este caso, es mejor exagerar que restarle importancia.

Recomiéndale hacer ejercicio

¿Sabías que la actividad física tan simple como caminar o tan vigorosa como levantar pesas, puede aminorar la depresión leve a moderada?

Esto se debe a que al hacer ejercicio una glándula del cerebro libera endorfinas, una sustancia que se cree que mejora el estado de ánimo y reduce el dolor. Las endorfinas también reducen la cantidad de cortisol en la circulación. El cortisol que es una hormona que se ha vinculado con la depresión.

Por si fuera poco, el ejercicio distrae a las personas de sus problemas y les hace sentir mejor consigo mismos. Una sesión de ejercicio de entre 30 y 40 minutos al día, de dos a cinco días a la semana puede hacer una gran diferencia y cualquier tipo de ejercicio funciona mientras los jóvenes disfruten la actividad y sean constantes.

Fuente: Healthy Children

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